Manuel Rueda, en su microcuento "Círculo de los Sueños", aborda la temática de la "pérdida" de un ser querido con una crudeza y sensibilidad excepcionales, condensadas en un formato breve. Como se ha dicho, y como la vida misma lo confirma, las palabras a veces no alcanzan para expresar la profundidad del dolor ante la pérdida. Es por eso que escritores de talla mundial han recurrido a la literatura para canalizar esas emociones.
Sin embargo, el concepto de "pérdida" abarca un espectro amplio: desde la pérdida de la inocencia, como en "La metamorfosis" de Franz Kafka o "Demian" de Hermann Hesse, hasta la pérdida de la identidad, como en "La casa de los espíritus" de Isabel Allende. También encontramos pérdidas históricas, como en "1984" de George Orwell o "Los miserables" de Víctor Hugo, y la pérdida de la ilusión, como en "El Aleph" de Jorge Luis Borges. La literatura ofrece un sinfín de formas de retratar la misma.
En este microcuento, la "pérdida" no se presenta como una representación simbólica de la ausencia de algo o alguien en la vida de un personaje, sino como "arrebato". En mi interpretación, el mensaje que Rueda busca transmitir es el dolor y la violencia del genocidio perpetrado durante la dictadura de Trujillo, una época marcada por la crueldad, las torturas y la muerte.
El título "Círculo de los Sueños" nos introduce a una estructura circular, donde la trama comienza y termina en el mismo punto. Esta repetición busca crear una sensación de continuidad, pero también de encierro. La palabra "sueño" juega con el lector, invitándolo a cuestionar la naturaleza de la pérdida y la realidad misma. ¿Se trata de un sueño o el protagonista está condenado a revivir el dolor de esa pérdida? ¿Los sueños, sueños son?








