Blog de Fabricio Rodríguez de la ciudad del Villazo, Santa Fe, Argentina.

Borges y el influjo de la Vedanta a través de Schopenhauer por Cristina Pizarro

 



Elegí este ensayo de Cristina Pizarro para trabajar un análisis sobre los ejes presentados, su estructura y la forma de construirlo. El texto presenta varios rasgos predominantes que configuran su identidad y propósito: el eje central de la ponencia es trazar la influencia de la India en Borges a través de Arthur Schopenhauer. La autora enfatiza que esta influencia es indirecta, reconociendo que las semejanzas podrían ser coincidencias, pero apoyándose en los testimonios de Schopenhauer sobre los textos hindúes y la admiración de Borges por Schopenhauer.

Combina el análisis literario (Jorge Luis Borges) con la filosofía (Schopenhauer, Vedanta) y un contexto histórico (contactos entre Europa e India, traducción de los Upanishads).

Además, Pizarro expresa una gran admiración por Jorge Luis Borges, considerándolo un “maestro” y destacando su búsqueda de conocimiento, indagación en fuentes antiguas, inclinación por las lenguas y estudios filosóficos. Esta admiración personal es uno de los motores de la investigación.

Por último, el texto se dedica a señalar similitudes conceptuales entre la Vedanta (particularmente los Upanishads), Schopenhauer y Borges, sin pretender una comparación filosófica sistemática. Se centra en problemas metafísicos abordados por Borges.

Lo encontramos estructurado de manera progresiva, siguiendo un hilo conductor claro que va de lo general a lo particular, y del antecedente a la influencia. Sus principales secciones son: la introducción, donde presenta el propósito de la ponencia junto con la motivación personal y la metodología; el contexto histórico, donde detalla el redescubrimiento de la India por Europa y la intensificación de las relaciones, resalta la traducción de los Upanishads al persa y su posterior traducción al latín como una fuente para los estudios orientales en Europa; de esto se desprende los Upanishads y Schopenhauer, siendo el primer filósofo occidental en reconocer la relación de su pensamiento con el vedántico y budista para incorporar conceptos de dicha filosofía; hasta llegar hasta la relación del filósofo con Borges, en el que presenta citas donde expresa su inmensa fascinación y referencia por Schopenhauer.

Cristina Pizarro, estructura su ensayo de lo general a lo específico, culmina con la cita de “El Hacedor” como una síntesis simbólica del mundo percibido y de la propia escritura de Borges.

Se puede apreciar una notable fluidez. Las transiciones entre las secciones y subsecciones son lógicas y bien articuladas. La autora utiliza frases introductorias que guían al lector (“Desde el punto de vista metodológico, debo aclarar…”, “Es muy significativo notar que…”, “Vamos a examinar…”), lo que facilita el seguimiento del argumento. A pesar de abordar temas complejos y citar múltiples fuentes, la prosa es clara y directa, permitiendo un flujo de lectura constante.

Hay una fuerte capacidad de síntesis. La autora logra entrelazar ideas y conceptos de tres tradiciones diferentes (filosofía hindú, filosofía alemana, literatura argentina) en un marco coherente. Los puntos de contacto se identifican y se presentan de forma concisa, utilizando ejemplos y citas pertinentes para ilustrar la convergencia de pensamiento. La estructura por paralelos temáticos (el mundo como sueño, el yo ilusorio, etc.) es un claro ejemplo de esta síntesis, donde se condensa la esencia de cada concepto en los diferentes autores.

Aunque la autora declara no tener la intención de hacer una comparación filosófica sistemática, el texto sí presenta una argumentación en favor de la existencia de paralelos significativos y la influencia indirecta de la Vedanta en Borges a través de Schopenhauer. Cada uno de los “paralelos” desarrollados funciona como un sub-argumento, apoyado con evidencia textual directa (citas de los Upanishads, Schopenhauer y Borges). La metodología inicial de “trazar algunas líneas” se cumple, presentando un caso convincente mediante la acumulación de estas correspondencias.

La asociación de ideas es la base misma de este trabajo. La autora constantemente vincula conceptos filosóficos abstractos con su manifestación literaria y con su trayectoria histórica. Ejemplos claros incluyen Schopenhauer como el puente que conecta la sabiduría oriental (Upanishads) con el pensamiento de Borges. Ideas como maya, el “no-yo”, la impersonalidad del conocimiento y la acción desinteresada son asociadas y rastreadas a través de las obras de Sankara, Schopenhauer, Campbell y Borges. Las paradojas de Zenón, la figura de Shakespeare en “Everything and Nothing”, la dualidad en “Borges y yo”, y la parábola de “El Hacedor” son asociadas directamente con los principios vedánticos y la filosofía de Schopenhauer para ilustrar los paralelos.


(*) Ensayo: Borges y el influjo de la Vedanta a través de Schopenhauer. Pizarro, Cristina: Ritmos y rupturas. Nuevas visiones de una realidad cambiante. Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Prometeo Libros. 2018.

(**) Trabajo Práctico entregado y corregido en la Diplomatura Teoría y Producción Literaria de la Sociedad Argentina de Escritores y la Universidad Nacional de Villa María. Directoras Lic. Bertha Bilbao Richter, Dra. María de la Paz Perez Calvo.

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Los caminos por Haroldo Conti



"Hic meus locus pugnare est et hinc non me removebunt"

("Este es mi lugar de combate y de aquí no me moverán")


Había leído por ahí algo de la obra de Haroldo Conti, conocida figura por tener varios trabajos como obrero a la par que era Licenciado en Filosofía, docente y revolucionario. Conocido entre periodistas y escritores desaparecidos en la última dictadura por ser declarado "agente subversivo". Ayer me detuve a saber qué escribió y nos dejó. Por arriba, leí algunas líneas hasta que me encontré con un cuento que quería compartir con ustedes.

En su cuento "Los caminos", nos permite acercarnos a su legado literario. En este relato, Conti le da voz a un narrador que, a través de la escritura, trasciende la simple labor profesional para convertirse en un acto vital de conexión, un medio por el cual teje lazos simbólicos con sus amigos y las vidas que no pudo vivir, superando las distancias físicas y el aislamiento de la ciudad.

El narrador en su rol de escritor, golpea su máquina de escribir y concibe sus días como "redondos y precisos". Este adjetivo, más que descriptivo, transmite una sensación agobiante de rutina infinita. Su amigo Paco Urondo le pide que escriba para un diario de otra provincia, y esta sugerencia se convierte en una oportunidad para "atravesar las paredes" de su encierro. La acción de golpear las teclas no es por una máquina defectuosa, sino una forma de descarga frente al desasosiego de Buenos Aires, una ciudad donde todo se "reduce a simples voces, urgencias, paredes y señales". Escribir para trascender estos rumbos se presenta como una bocanada de oxígeno.

Al sentarse a golpear las teclas, su mente viaja a seiscientos kilómetros de distancia para pensar en su amigo Lirio Rocha. También vive días "redondos y precisos", pero en un sentido diferente: no está encerrado en una ciudad, sino frente al mar, cabalgando cerca de su rancho. Esta proyección de una vida ideal es tan fuerte que el narrador estima que su amigo se estará preguntando por él en el mismo atardecer, en un acto de conexión telepática que solo la escritura puede forjar.

De esta manera, el narrador utiliza la escritura como un puente. Un puente para salir del círculo que lo ata y pensar en otras vidas posibles, sobre todo las de sus amigos. Así sublima el deseo de vivir otras realidades a golpe de teclas, no por resentimiento o envidia, sino construyendo caminos hacia esos otros lugares. Es un viaje de la ciudad hacia el mar, una forma de hacer memoria de la importancia de sus amistades.

Al final, esta es la Gran Cosa de la que habla el narrador. Primero la presenta como una expresión de incertidumbre cuando le preguntan por qué escribe, pero luego reflexiona y comprende que la Gran Cosa es en realidad, escribir para juntar a sus amistades y formar caminos. Un escritor como productor.


"… escribo como vida que vivo, no como un monumento literario"


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Un fracaso feliz por Herman Melville




Cuando terminé de leer el cuento “Un fracaso feliz” de Herman Melville, recordé que dice que las derrotas educan porque pueden ser una fuente de aprendizaje a partir de reflexionar sobre nuestros errores. En este caso, el autor de Moby Dick, nos presenta una conmovedora historia sobre cómo la derrota puede ser una lección de vida invaluable, transformando a sus protagonistas para bien. A través del relato de un viaje en bote, el autor explora el significado del éxito, la felicidad y la sabiduría.

A partir de la frase final “el fracaso me ha convertido en un buen viejo… a mí me hizo un joven más sabio”, podemos deducir que el tema principal es la felicidad y el crecimiento personal que surge a través del fracaso. El tío se vuelve “bueno” y el sobrino “sabio” gracias a la experiencia.

La trama se centra en el viaje de un anciano inventor y su sobrino. El tío, convencido de que su “Gran Aparato Hidrostático” lo hará millonario, convence a su joven familiar de remar kilómetros hasta una isla lejana. Este viaje se convierte en una metáfora de la obstinación del tío y la ceguera que a veces produce la ambición, a pesar del escepticismo del joven.

Tras un agotador recorrido, abren la caja y descubren que el “ingenioso” invento es en realidad un desastre. Es en este momento de fracaso cuando el personaje del tío evoluciona por completo. Su frustración inicial se disuelve en una aceptación serena, dándose cuenta de que lo valioso no era el invento, sino la búsqueda y la lección aprendida. El joven narrador observa esta transformación y adquiere una profunda sabiduría, entendiendo que el fracaso puede ser un catalizador para un cambio positivo.

Este cuento es una historia memorable que nos enseña que la verdadera riqueza no se encuentra en el éxito, sino en la felicidad que surgen de aceptar nuestras derrotas. El consejo del tío —nunca trates de inventar nada, salvo la felicidad— es la lección principal que el cuento le deja al lector, demostrando que un fracaso puede ser el camino más directo hacia la sabiduría y el bienestar.



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